
El sólo pensarlo me decepciona,
me decepciona, y me sorprende.
Hasta yo, que me creí otra persona.
Jamás pensé ser de color verde.
Y es que la carne no perdona,
pero la naturaleya, ya no vende.
Por sorpresa, ya no me toma,
pero a ustedes ¿Qué les sucede?
Sigan, adelante, corran.
Espero no les moleste que me quede.
Sigan, de verdad, no me importan.
Está bien, eso no se bebe.
Lo sé, soy hipócrita.
Adelante, después me cuentan, de su muerte.


